02
Oct
08

Hágase usted mismo una máquina del tiempo (1)

HOW TO

Propongamos un medio seguro. Hay diversas maneras de viajar en el tiempo, algunas de ellas fantásticas, otras peligrosas, y hasta temerarias (no recomendamos a nadie intentar transitar una de las líneas temporales cerradas que circundan las singularidades en algunos agujeros negros rotatorios si no se quiere ser desintegrado por las tensiones gravitatorias).

El método propuesto será seguro y permitirá un tránsito sin problemas (aunque los autores no aseguran que no aparezcan posibles efectos gástricos que pueda originar el viaje, a día de hoy no ha sido probado). Así mismo se han desestimado otras posibles formas de “viaje en el tiempo”, como la administración por vía oral de comprimidos de Psychomid, asunto este discutido y sobre cuyos “viajes” los autores no deberían hablar a riesgo de sufrir algún desagradable plagio.

El precio a pagar por la seguridad y el confort será sin embargo la posibilidad; lamentablemente nuestro método no deja margen posible para un viaje al pasado (reciente o remoto). El salto siempre se producirá hacia delante, el estado actual de la física y las matemáticas no permiten otra alternativa, dejando para un futuro desarrollo de la gravedad cuántica semejante posibilidad. De todas formas sí será posible realizar el tránsito en ambos sentidos, y viajar así hacia el pasado (haciendo frente a las consiguientes paradojas, si así se desea), pero será un pasado que tendrá como tope el tiempo de fabricación del artefacto. Dicho sea de paso, queda de esta manera impugnada en parte la célebre objeción de Stephen Hawking que argumentaba que los viajes en el tiempo no son posibles ya que no encontramos a pretendidos viajeros del tiempo en momentos estelares de la historia; no los encontramos puesto que el kit de montaje de la máquina del tiempo que aquí presentamos únicamente tiene la opción antes mencionada.

Queremos hacer notar que no nos hacemos responsables (ni individualmente, ni de manera colectiva como Compañía) de los posibles perjuicios que la construcción de la máquina que presentamos pueda tener en la economía del posible interesado; insistimos en que, si bien la descripción de su construcción es gratuita, la adquisición de materiales y construcción propiamente dicha correrá a cargo del interesado; lamentablemente creemos que supondrá un muy oneroso dispendio el llevar a cabo todos los pasos, mucho más en la actual situación mundial de falta de crédito. En cualquier caso, aseguramos que nuestro método es fiable (las matemáticas nos avalan) y seguro (esto lo avalamos nosotros).

INSTRUCCIONES

PASO 1

Sin duda alguna la mejor manera de lograr un salto en el tiempo es construyendo un agujero de gusano estable y transitable. En contra de lo que mucha gente opina, los agujeros de gusano son bastante antiguos en la física teórica y en matemáticas. Mucho antes de que Kip Thorne y su equipo se pusieran a estudiarlos en los años noventa, ya se conocía algo similar aunque con otro nombre: el puente de Einstein-Rosen. Es una hipotética manera de conectar, atravesando una singularidad, dos regiones del espaciotiempo inconexas, en este caso un agujero negro y un agujero blanco, que aparecen como extensión analítica de la solución de Schwarzschild de las ecuaciones de Einstein. Sin embargo el puente Einstein-Rosen es un agujero de gusano con singularidad, algo que lo hace extremadamente peligroso; o dicho de otro modo, un puente de Einstein-Rosen es en lo que acaba un agujero de gusano inestable, cuando sus paredes se colapsan en un punto de densidad infinita. Pero no queremos eso.

Un agujero de gusano es un espaciotiempo de topología no trivial, un viejo concepto matemático que se hace realidad gracias a las matemáticas de la Relatividad General. Kip Thorne estudio las condiciones físicas que harían posible un agujero de gusano. Elaboró un modelo sencillo, dos regiones planas de espaciotiempo unidas por una garganta de frontera esférica tridimensional. En dos dimensiones es más fácil visualizarlo:

En conjunto el espacio resultante es múltiplemente conexo, donde existen curvas cerradas que no se pueden reducir a un punto. El problema es qué tipo de densidad de energía haría que las paredes de la garganta no colapsasen en un puente de Einstein-Rosen. La respuesta no es demasiado complicada, basta usar las ecuaciones de Einstein al contrario. Suponer la métrica más simple para la garganta que haga posible el paso de observadores en ambos sentidos, y ver qué tipo de de energía es capaz de sostenerla. El resultado es desconcertante: energía negativa, algo de lo que habrá que preocuparse en pasos posteriores.

Sobre agujeros de gusano habrá tiempo de hablar en alguna otra ocasión, pero baste decir que para empezar a construir una máquina de tiempo sólo es necesario poseer un agujero de gusano que habrá que modificar después. No importa que la boca de destino no apunte al lugar que queramos, eso se puede arreglar, sólo hay que cazar uno.

El vacío bulle continuamente de agujeros virtuales de existencia efímera, durante fugaces instantes de tiempo el principio de incertidumbre de Heinserberg aplicado al tiempo y la energía permite que se colapse la suficiente energía en un punto como para producir un gusano efímero que desaparece tan rápidamente como se crea, el préstamo es demasiado breve como para usar un gusano virtual, de manera que se necesita un agujero real.

Sólo es necesario concentrar suficiente energía en un punto para que la gravitación se imponga a las demás interacciones y logre curvar en espciotiempo de manera caprichosa, de esta forma lo que sucede de forma virtual deviene en real, cosa que sería mucho más fácil si el espacio fuera multidimensional, y merced a un despliegue de las dimensiones ocultas esto pueda ocurrir antes de la Escala de Planck. Un gran acelerador-colisionador es más que suficiente, a ser posible hadrón-antihadrón (uno del tipo partícula alfa-antipartícula alfa sería ideal), y de energías del orden de centenares de Tev.

PRIMER PASO: Poner en funcionamiento el acelerador a máxima potencia y hacer que colisionen partículas pesadas para conseguir un pasta de quarks y gluones a energías próximas a la escala de Planck o al menos a energías de supersimetría en el caso de que existan dimensiones ocultas.

PRECAUCIONES: Usar ropa protectora. NO TOCAR el plasma de quarks y gluones.


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